1. Escuchamos y clasificamos
Hacemos preguntas clave para comprender la situación, el acceso afectado y si existe una urgencia real.
Primero evaluamos qué es más seguro para el cliente. Después consideramos el estado, el costo, la vida útil, la compatibilidad y los repuestos.
Hacemos preguntas clave para comprender la situación, el acceso afectado y si existe una urgencia real.
Confirmamos identidad o autorización cuando corresponde y evaluamos si conviene reparar, ajustar, reemplazar o modernizar.
Informamos alcance, materiales y presupuesto antes de comenzar.
Coordinamos técnico, herramientas y movilidad según el trabajo.
Comprobamos el funcionamiento y explicamos el resultado al responsable.
Conservamos un historial técnico protegido para dar continuidad y reconocer antecedentes y materiales instalados.
Es una urgencia cuando una persona no puede entrar a su vivienda o trabajo, perdió las llaves, una cerradura se rompió o el inmueble no puede quedar cerrado de manera segura.
No distinguimos entre clientes nuevos, habituales, particulares o empresas. Una urgencia real es prioridad.
Reparamos o ajustamos cuando es seguro y conveniente. Reemplazamos cuando el estado, la compatibilidad o la seguridad lo requieren.
Primero identificamos si se trata de una urgencia, una reparación o un trabajo programado.
Necesario: recuerda tu elección y permite funciones básicas.
Medición: con permiso, Google puede medir uso y contactos sin recibir datos personales del formulario.